El presidente del Consejo Editorial de MurciaEconomía, Alberto Castillo, durante una visita a Cartagena.El próximo martes 20 de enero, a las 19:30 horas, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Cartagena abrirá su ciclo cultural de 2026 con una conferencia del expresidente de la Asamblea Regional y presidente del Consejo Editorial de MurciaEconomía, Alberto Castillo. El título, ‘Casos y cosas del ayer’, ya anticipa el enfoque: no será un repaso de los capítulos más repetidos de la historia de la ciudad, sino un recorrido por episodios menos conocidos que han quedado escondidos entre archivos y hemerotecas.
Castillo explica que el contenido de la charla nace de muchos años de investigación en documentación histórica, con especial atención a fuentes del ámbito eclesiástico y civil. “Hay muchísimas noticias del día a día que no se conocen”, apunta. Por eso, dice, no centrará su intervención en los grandes hitos que forman parte del imaginario colectivo, como el Cantón, la toma romana o las campañas de Escipión, sino en una colección de hechos puntuales que, sin ocupar “las grandes páginas”, ayudan a entender el pulso real de una época.
Sin entrar en detalles (no quiere “hacer spoiler”), adelanta el tipo de historias que aparecerán en su relato: crónica negra, motines, accidentes, tensiones políticas y episodios de gloria. Como muestra, lanza un titular que, a su juicio, sorprende incluso a quienes creen conocer bien la historia regional: en el siglo XVIII, “gracias al Concejo de Cartagena y, sobre todo, a la Armada con base en Cartagena”, fue posible terminar la torre de la Catedral de Murcia. Un dato, sostiene, poco divulgado pese a su relevancia simbólica.
Las identidades colectivas no se construyen solo con grandes batallas o fechas solemnes, sino también con lo que ocurrió en un día cualquiera y quedó registrado en un papel olvidado. En esa línea, Castillo reivindica el valor de los “sucesos domésticos”, de esos acontecimientos que pasaron “desapercibidos” en su tiempo y hoy son, para la mayoría, territorio desconocido. Incluso cita un caso hallado en prensa madrileña del siglo XIX, ocurrido en Moratalla: una historia de pasión y violencia que, dice, ilustra hasta qué punto el archivo guarda relatos incómodos que también forman parte del pasado.
El diálogo inevitablemente roza el Cantón de Cartagena y el impacto del bombardeo sobre población civil durante el asedio, un episodio que Castillo considera infravalorado en la memoria colectiva. No entra a desarrollarlo como tema principal, pero lo menciona para subrayar un contraste: hay hechos decisivos que se conocen y otros, a veces igual de determinantes a escala local, que quedaron fuera del relato general. En ese punto vuelve a su intención inicial: su conferencia, insiste, busca sacar a la luz historias que no suelen estar en primera línea.
Cuando se le pregunta por el nivel de conocimiento del patrimonio histórico regional, Castillo es tajante: “No, no, no”. A su juicio, interesa a poca gente saber de dónde viene la Región y qué páginas ha escrito en la historia de España. Y para sostenerlo recurre a un ejemplo con consecuencias de largo recorrido, el papel del cardenal Belluga en la Guerra de Sucesión y en el asentamiento de la dinastía borbónica. Castillo reivindica su influencia militar, pero también marca distancias con claridad: reconoce sus “luces y sombras” y lo describe como una figura con un componente censor e inquisitorial “terrible”.
La entrevista cambia entonces de registro y pisa el presente. Como presidente del Consejo Editorial de MurciaEconomía, Castillo traza un balance de 2025 que sitúa como un año de asentamiento y consolidación del proyecto. Asegura que la cabecera es ya conocida en toda la Región, destaca el posicionamiento en audiencias y subraya que el crecimiento responde no solo a las visitas, sino al seguimiento de contenidos: noticias, entrevistas y actualidad económica y empresarial.
Entre los avances, menciona como “acierto” la apertura de la sección Deportes, con una cobertura más amplia de los equipos de la Región. Y sobre la radio, destaca que el medio sonoro se construye con constancia y fidelidad, “una gotita” cada día, sin milagros inmediatos. En cambio, sostiene, la prensa digital, en un entorno de internet global, permite medir con rapidez el impacto y el alcance del trabajo periodístico.
Para 2026, Castillo no se pone grandilocuente: pide seguir la línea ascendente y pone el foco en el equipo. Felicita públicamente a quienes sostienen el día a día, reivindica el esfuerzo detrás de cada publicación y enlaza experiencia y renovación como una mezcla necesaria para crecer: “gente joven”, adaptada a tecnologías y redes, con “entrega” y amor por la profesión.
La cita, recuerda al cierre, está marcada en el calendario: martes 20 de enero, 19:30 horas, en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Cartagena. Allí, promete, no habrá grandes lecciones de manual, sino casos concretos y hechos olvidados que vuelven a respirar cuando alguien se atreve a abrir un legajo y leerlo sin prisa.









