Cieza bajo una boina de contaminación - Europa Press - Archivo - Ecologistas en AcciónEcologistas en Acción dibuja un balance incómodo de 2025 en la Región de Murcia. Su informe anual sobre calidad del aire concluye que la presencia de ozono troposférico, partículas en suspensión y dióxido de nitrógeno fue “constante” a lo largo del año, con especial presión en episodios de ozono y en la contaminación urbana asociada al tráfico. La organización también carga contra el despliegue de Zonas de Bajas Emisiones por considerar que, en la práctica, no están introduciendo restricciones eficaces al vehículo más contaminante.
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Ozono, el problema crónico que no se va
El documento sitúa al ozono troposférico (O₃) como uno de los problemas “crónicos” del territorio. En 2025, diez de las doce estaciones que lo miden superaron la guía de la OMS durante más de 75 días. Los registros más altos se localizaron en Jumilla y Alumbres, con 111 y 107 días de superación, respectivamente (cómputo hasta el 30 de septiembre).
Ecologistas subraya además un elemento de transparencia que considera relevante: denuncia que la web autonómica de calidad del aire ya no publica los resúmenes mensuales de máximos diarios octohorarios de ozono, lo que, a su juicio, dificulta el seguimiento ciudadano del contaminante.
En partículas PM10, el informe recuerda que la normativa estatal fija un valor diario de 50 μg/m³ (con un máximo de 35 superaciones al año) y contrasta esa referencia con los criterios más estrictos de la OMS, que rebajan el umbral y reducen drásticamente el número de días “tolerables”. Con la normativa vigente, la estación de Lorca fue la que acumuló más superaciones en 2025, pero con el listón OMS “prácticamente todas” las estaciones de la red quedarían por encima.
A ese mapa se suma un factor cada vez más frecuente en el sureste: la llegada de masas de polvo del Sáhara. Ecologistas avisa de que estas intrusiones son más recurrentes y tienen impacto directo en la calidad del aire y en salud pública, sea cual sea el origen concreto del episodio.
En PM2,5, el informe señala que las peores superaciones del valor diario de la OMS (15 μg/m³) se concentraron en estaciones urbanas. Encabezan San Basilio (Murcia) y Molina, seguidas por Ronda Sur (Murcia) y Mompeán (Cartagena). El patrón, según la organización, apunta a un origen ligado al tráfico durante todo el año.
El aviso de lo que viene en 2030
El dióxido de nitrógeno aparece como el “contaminante estructural” de las ciudades, estrechamente vinculado al tráfico motorizado. Ecologistas pone como ejemplo la estación de San Basilio, con una media anual de 30 μg/m³, un nivel que queda por encima del límite anual que marca la nueva directiva europea para 2030 (20 μg/m³) y triplica la recomendación anual de la OMS (10 μg/m³).
La clave aquí es el calendario. La directiva (UE) 2024/2881 fija los valores límite que deberán cumplirse, a más tardar, el 1 de enero de 2030. En ese cuadro, el NO₂ anual baja a 20 μg/m³.
El informe constata una disminución “muy notable” del dióxido de azufre (SO₂), históricamente asociado al Valle de Escombreras, y señala que no se registraron superaciones relevantes en 2025.
En paralelo, Ecologistas introduce el amoniaco (NH₃) como “problema significativo” asociado a ganadería industrial intensiva, especialmente porcina. Indica que se mide en San Basilio y, desde el 13 de febrero, también en Lorca, y cita una investigación del BSC que sitúa a la Región como la segunda más afectada tras Cataluña en este ámbito.
Las propuestas de Ecologistas en Acción
Ecologistas en Acción plantea pasar del diagnóstico a las medidas con calendario y efecto real. Entre sus propuestas, el informe incluye la modernización de la red de vigilancia atmosférica, con sustitución progresiva de analizadores, más recursos y nuevas estaciones, especialmente en Murcia y Lorca.
También reclama la aprobación de un Plan Estratégico de Calidad del Aire “urgente”, con un programa específico para el ozono troposférico, al que considera un problema persistente en la Región.
En episodios de contaminación, la organización pide protocolos automáticos y preventivos que incorporen medidas concretas, no solo recomendaciones, y un mayor control de emisiones industriales y del tráfico.
Respecto a las Zonas de Bajas Emisiones, defiende que el perímetro y las normas deben restringir de forma efectiva el acceso de los vehículos más contaminantes. En el caso de Murcia, Cartagena, Lorca y Molina de Segura, sostiene que se están implantando sin criterios de exclusión claros, lo que, a su juicio, reduce su utilidad como herramienta para mejorar la calidad del aire.
El informe concluye que, sin restricciones urbanas efectivas y sin un plan regional con medidas verificables, la contaminación seguirá siendo un problema estructural, especialmente en los núcleos urbanos.




