El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, se reúne con patronales y asociaciones de los sectores del transporte, la logística y la distribuciónEl Gobierno ha iniciado una ronda de contactos con los sectores más afectados por el impacto económico de la guerra de Irán para evaluar la posible prórroga o adaptación del plan anticrisis más allá del 30 de junio. El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha mantenido este miércoles las primeras reuniones con representantes del transporte, la logística y la distribución.
Estos sectores figuran entre los más sensibles al actual escenario internacional por su exposición directa a los costes energéticos, el encarecimiento de los carburantes y las tensiones en las cadenas de suministro. La intención del Ejecutivo es conocer de primera mano cómo están funcionando las medidas aprobadas y qué ajustes podrían resultar necesarios si el conflicto continúa presionando precios y actividad económica.
La ronda llega después del encuentro mantenido el pasado 25 de mayo con los agentes sociales y se prolongará durante las próximas dos semanas. Cuerpo se reunirá también con el sector energético, junto a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica; con el sector agroalimentario, acompañado por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación; y con el sector industrial, junto al ministro de Industria.
El objetivo, según el Ejecutivo, es por un lado, evaluar el grado de eficacia de las medidas vigentes y analizar la evolución del impacto económico de la guerra, que el Gobierno asegura estar monitorizando de forma permanente.
Un plan pendiente del 30 de junio
El Plan de Respuesta está en vigor desde el pasado 20 de marzo y fue diseñado para amortiguar el impacto del shock externo sobre la inflación, los costes empresariales y el poder adquisitivo de los hogares.
El Gobierno sostiene que las medidas están contribuyendo a contener la evolución de los precios. Según sus cálculos, el plan estaría teniendo un efecto cercano a un punto porcentual de moderación sobre la tasa interanual de inflación general, con un impacto especialmente visible en los carburantes.
La posible continuidad del paquete dependerá ahora de la evolución del conflicto, del comportamiento de los precios energéticos y de la información que trasladen los sectores durante estas reuniones.
Economía quiere llegar a final de mes con un diagnóstico más preciso antes de decidir si mantiene las medidas actuales, las modifica o concentra los apoyos en los sectores más expuestos.







